Atracción, onboarding, orgullo de pertenencia y liderazgo humano:
piezas audiovisuales que enseñan cómo es trabajar en tu empresa de verdad, porque tu cultura es lo único que la competencia no puede igualar con sueldo.
El candidato que quieres ya tiene oferta, probablemente dos. Tu página de careers con fotos de stock no va a ganarle: creamos las piezas que le enseñan quién eres de verdad, porque la gente no cambia de trabajo por un catálogo de beneficios, cambia por un sitio que puede imaginarse.
Nadie presume de su empresa por el mail de logros del trimestre. Damos voz y cara a los éxitos colectivos para que sea tu propia gente quien cuente la empresa hacia fuera, que es el único employer branding que un candidato se cree.
En persona, tu comité de dirección es accesible, humano, inspirador.
En vídeo, parecen robots leyendo teleprompter.
El talento joven quiere líderes auténticos. No discursos de memoria anual.
Creamos perfiles documentales y entrevistas que muestran el lado humano de tu liderazgo. Sin guion rígido. Sin corporativismo. Con verdad.
Reto: Accenture sufría una brecha de percepción entre los jóvenes talentos, que asociaban la firma a un entorno rígido, bancario y tradicional. Mientras los perfiles tecnológicos buscaban trabajar en Google o TikTok, el desafío era demostrar que Accenture lidera proyectos de tecnología puntera con impacto real en la sociedad.
Solución: Por eso, creamos una experiencia de vídeo interactiva que pone al candidato en la piel de un nuevo empleado en su primer día. El usuario toma el control de la narrativa, decidiendo qué áreas explorar: Operaciones, Digital o Tecnología. A través de esta navegación libre, los responsables de cada departamento muestran proyectos innovadores y tecnologías de última generación en lugar de solo explicarlos. Al eliminar el rol pasivo del espectador, permitimos que el joven talento descubra de forma orgánica y dinámica que la realidad de la compañía es mucho más moderna y disruptiva de lo que imaginaban.
El candidato no ve la empresa: la recorre. Elige departamento, abre puertas, decide qué mirar, y cuando termina ha llegado solo a la conclusión que ningún anuncio de empleo habría podido imponerle. Eso hace la interactividad cuando se pone al servicio del reclutamiento: convierte al talento en visitante, no en audiencia.
Reto: El sector del plástico se enfrenta a una crisis de reputación global por su impacto ambiental, lo que dificulta la atracción de talento y genera rechazo social. Repsol necesitaba romper este marco mental y recordar a sus empleados que su actividad es, en muchos contextos, vital e insustituible.
Solución: Diseñamos una pieza cinematográfica bajo el concepto «Valor Vital». En lugar de mostrar fábricas o procesos industriales, trasladamos la narrativa al corazón de un quirófano. A través de un ritmo pausado y una estética cuidada, mostramos cómo el plástico es la barrera estéril que hace posibles los trasplantes y la medicina de vanguardia: desde los guantes y las mascarillas hasta las bolsas de suero y los catéteres. Al centrar el mensaje en el beneficio humano y el éxito médico de España, transformamos un material cuestionado en un aliado crítico para la vida, reforzando el orgullo de pertenencia de toda la compañía.
Ni una fábrica, ni una tubería, ni un dato de producción: un quirófano. La pieza defiende el material más cuestionado del mundo sin pronunciar una sola defensa, dejando que los guantes, el suero y el catéter argumenten solos. Cuando el ángulo es el correcto, la marca no necesita justificarse.
Reto: Celebrar un cuarto de siglo de trayectoria evitando el clásico vídeo institucional denso y autocomplaciente. El desafío era mostrar una cultura corporativa sólida que ha sabido evolucionar, conectando emocionalmente tanto con los empleados veteranos como con las nuevas incorporaciones
Solución: Por eso, diseñamos una pieza bajo un narrativa de «transparencia absoluta», integrando el making-of de la propia grabación para eliminar el filtro corporativo. En lugar de discursos cerrados, captamos conversaciones honestas donde los protagonistas compartieron sus trayectorias reales —desde perfiles que empezaron como becarios hasta directivos actuales— hablando sobre movilidad interna, confianza y liderazgo con el ejemplo. Al permitir que se mencionaran incluso retos internos como la burocracia, logramos una pieza de una credibilidad incuestionable que no solo celebra el pasado, sino que refuerza el orgullo de pertenencia y la marca empleadora para el futuro.
El resultado es una pieza donde becarios convertidos en directivos hablan de movilidad interna sin guión, y donde hasta la burocracia se menciona por su nombre: transparencia que se ve, no que se declara.
Reto: Sigma consolidó su posición como accionista único, provocando un cambio profundo en la gobernanza y el reporte del CEO. En una organización de esta escala, estos movimientos suelen generar incertidumbre y rumores sobre la pérdida de autonomía. El desafío era presentar esta reestructuración no como una pérdida de identidad, sino como una ganancia en agilidad y solidez.
Solución: Diseñamos «Excomm Informs», una serie de piezas que huyen del comunicado oficial frío para humanizar la transición. Situamos al directivo en entornos reales de oficina para proyectar transparencia, utilizando una estética cuidada que alterna el blanco y negro con grafismos dinámicos para jerarquizar la información estratégica. Esta narrativa de «infotenimiento» transformó datos financieros y cambios de mando en un proyecto de crecimiento compartido («Growing Together»), asegurando que la visión de los líderes fuera asimilada con confianza en toda la red interna.
La serie convirtió los comunicados de la transición en capítulos que la red interna esperaba, con los datos financieros jerarquizados en pantalla en vez de enterrados en un PDF